Brindemos, porque una vez me dijiste, “ De este si que no me enamoro” y te vi derramando lágrimas como por ningún otro.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ Te juro que esta vez no vuelvo caer” y fue suficiente tenerlo cerca para que tus piernas comenzaran a temblar y te olvidaras del mundo.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ Si estoy borracha sacame el celular” y luego casi me golpeas, cuando yo trataba de que no envíes el msj. más patético de tu vida.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ No lo quiero ver nunca mas en mi vida!!!” y esa noche fuimos de casualidad, al lugar donde sabias exactamente que él iba a estar.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ Fijate que hace, no lo quiero mirar” como si el no supiera que mis ojos son los tuyos.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ Salgamos a emborracharnos, necesito olvidarlo” y para lo único que sirvió fue para que terminaras confesándole, en terrible estado, que estabas perdidamente enamorada de el.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ Anoche, cuando llegue a casa, le mande un mail patético” y casi te mato.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ Por favor, hacete amiga” y supe que el realmente era importante para vos.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ No soy para él” y pude ver el miedo en tus ojos.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ Me llamó” y vi tus ojos brillar.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ Lo odio” y me di cuenta en verdad cuanto lo amabas.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ Estoy linda?” y en realidad me preguntabas si a el le gustaría.
Brindemos, porque una vez me dijiste, “ No tenemos compromisos” pero morías por ser su novia.
Brindemos, porque una vez me dijiste, entre llantos, “ Lo extraño tanto que me duele” y te pase las carilinas.
Brindemos, por los momentos de aguante, por las horas de desvelo, por las charlas interminables acompañadas de mate, entre risas amargas y lagrimas imparables, por las estupideces de releer msj., mails y de ver fotos de manera torturante, por el odio compartido y por los consejos que en ese momento no sirven de consuelo.
Brindemos, por la amistad, que es capaz de leer entre líneas, que no necesita que uno hable para saber que pasa, que sabe cuando alguien te rompió el corazón y esta ahí para sostenerte.
Gracias!!!
L.M

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